LA SOBRECARGA PROGRESIVA

La sobrecarga progresiva es uno de los principales fundamentos que debes tener en cuenta para ganar masa muscular, en este artículo te enseñamos de lo que se trata, no te lo pierdas.La teoría del aumento progresivo relacionada al aumento de las cargas en el entrenamiento de fuerza es conocida y aplicada desde la antiguidad

En consonancia con la mitología griega, la primera persona a aplicar esa teoría fue Milo de Creta, campeón Olímpico de luchas y pupilo del famoso matemático Pitágoras (580 – 500 a.C). En su adolescencia, Milo decidió transformarse en el hombre más fuerte del mundo y pasó a levantar y a cargar un bezerro todos los días. Conforme el bezerro crecía y ganaba peso, Milo se ponía más fuerte; finalmente, cuando el bezerro se transformaba en un toro, Milo, gracias a la progresión a largo plazo, era capaz de levantar el toro y, consecuentemente, se hizo el hombre más fuerte de la tierra.

Con el fin de incrementar la condición física o desarrollar masa muscular, todos nosotros tenemos que tener en cuenta el principio de entrenamiento de sobrecarga progresiva.La sobrecarga progresiva es el incremento gradual del estrés al que sometemos al organismo durante el entrenamiento, ya sea porque modificamos el peso o bien, porque cambiamos la frecuencia, la duración, los ejercicios o el volumen de entrenamiento.

Con ésta premisa, todos debemos implementar este principio de entrenamiento ya sea en el gimnasio o en un deporte específico, pues debemos estimular al organismo a mejorar su condición física y debemos hacerlo gradualmente, porque si imponemos las sobrecargas de forma apresurada, se detendrá el rendimiento tanto a nivel muscular como cardiovascular. Entonces, para aplicar sobrecargas progresivas y mejorar nuestra condición o forma física, podemos usar los siguientes recursos prácticos:
Aumentar el número de repeticiones
Aumentar el peso usado o la resistencia a vencer
Aumentar el número de veces que entrenamos por semana
Aumentar a duración de las sesiones de entrenamiento.
Cambiar el tipo de ejercicios por otros que exijan más coordinación o equilibrio
Aplicando el principio de sobrecarga, estamos imponiendo un estímulo nuevo al cuerpo o más intenso que genera estrés, después del cual el organismo necesita adaptarse para incrementar su resistencia y respuesta ante éste estímulo, lo cual permite sufrir adaptaciones neurológicas y musculares después que permitirán ver resultados graduales con el entrenamiento.